¿Qué es la rigidez de codo?
La rigidez de codo es la pérdida de movilidad de esta articulación, lo que dificulta movimientos tan básicos como llevarse la comida a la boca, vestirse, alcanzar objetos o conducir.
El codo permite dos tipos de movimientos principales:
- Flexión-extensión: acercar o alejar la mano del cuerpo.
- Pronosupinación: girar el antebrazo para poner la palma hacia arriba o hacia abajo.
Cuando el codo pierde movilidad, ninguna otra articulación puede compensarlo, lo que limita tanto la vida diaria como la actividad profesional o deportiva.
Causas de la rigidez de codo
La rigidez puede aparecer tras diferentes enfermedades o lesiones:
- Traumatismos: fracturas, luxaciones o cirugías previas.
- Enfermedades inflamatorias: artritis reumatoide, artrosis de codo.
- Inmovilización prolongada: uso de escayola, férulas o cabestrillos.
- Cicatrización excesiva: algunos pacientes desarrollan tejido cicatricial duro o incluso hueso dentro de la articulación (osificación heterotópica).
Cada persona responde de manera distinta a las lesiones. Por eso, dos pacientes con una fractura similar pueden tener resultados muy diferentes. Un especialista en codo es quien puede identificar estos factores y diseñar el tratamiento adecuado.
¿Se puede prevenir la rigidez de codo?
La prevención consiste en mantener la movilidad del codo siempre que sea posible durante el proceso de curación. Esto se logra con:
- Ejercicios domiciliarios supervisados por el especialista.
- Fisioterapia dirigida cuando la curación de la lesión lo permita.
- Evitar inmovilizaciones innecesarias o demasiado prolongadas.
En algunas lesiones, como fracturas graves, puede ser necesario inmovilizar el codo para asegurar la curación del hueso, aunque eso aumente el riesgo de rigidez. En estos casos, el médico explicará los riesgos y medidas para minimizar el problema.
Tratamiento de la rigidez de codo
Antes de plantear una cirugía, el especialista valora si la movilidad puede recuperarse con fisioterapia y la desaparición progresiva de la inflamación con el tiempo (generalmente entre 3 y 5 meses tras la lesión).
Si la rigidez es permanente y limita la vida normal, se plantea el tratamiento quirúrgico, que tiene dos fases:
1. Eliminar la rigidez
Se realiza una cirugía para liberar el codo:
- Artroscopia de codo (mínimamente invasiva).
- Cirugía abierta en casos más complejos (con cicatrices, placas o tornillos previos, osificación, etc.).
El objetivo es retirar cicatrices y liberar la articulación sin dañar huesos, ligamentos, cartílago ni nervios.
2. Mantener la movilidad
Tras la cirugía, el codo tiende a volver a ponerse rígido. Por eso es fundamental un protocolo de tratamiento postoperatorio que puede incluir:
- Movilización pasiva continua con máquina junto con atéteres anestésicos para controlar el dolor..
- Ortesis para mantener el codo en posiciones concretas.
- Ejercicios dirigidos y supervisados por el especialista de codo
- Fisioterapia especializada.
- Medicación adyuvante para modular el proceso de cicatrización.
- En algunos casos, una dosis de radioterapia preventiva contra la formación de hueso ectópico tras la cirugía.
Recuperación tras la cirugía del codo rígido
La rehabilitación comienza de inmediato, a veces el mismo día de la operación.
El proceso suele durar entre 3 y 5 meses, hasta que el codo pierde la capacidad de volver a quedarse rígido.
Con tratamiento adecuado, la mayoría de los pacientes logran al menos 100 grados de movilidad tanto en flexión-extensión como en pronosupinación, lo que permite volver a realizar las actividades normales del día a día.
👉 La rigidez de codo es un problema complejo que requiere diagnóstico y tratamiento individualizado. Consultar con un especialista en cirugía de codo es la clave para recuperar la movilidad y mejorar la calidad de vida.

