Lesiones deportivas

Lesiones deportivas de codo: tipos, síntomas, tratamiento y vuelta al deporte

El codo es una articulación especialmente vulnerable en deportes de raqueta, lanzamiento, escalada, gimnasia y contacto. No todas las lesiones obligan a dejar por completo la actividad ni necesitan cirugía. En muchas ocasiones basta con adaptar la carga, corregir la técnica y realizar una rehabilitación específica. Sin embargo, las lesiones deportivas de codo pueden afectar a tendones, ligamentos, cartílago, huesos y nervios, y requieren un diagnóstico preciso para un tratamiento correcto.

Lesiones deportivas de codo

¿Qué son las lesiones deportivas de codo?

Son lesiones que aparecen durante la práctica deportiva por un golpe o una caída, por una torsión o un esfuerzo brusco, o por la suma de cargas repetidas durante semanas o meses. Algunas son agudas y se notan en un instante; otras comienzan como una molestia leve que reaparece al entrenar y termina limitando el rendimiento.

El mismo síntoma puede proceder de estructuras diferentes. Por ejemplo, un dolor en la cara interna del codo puede corresponder a una tendinopatía, una lesión ligamentosa o una irritación del nervio cubital. Por eso, una resonancia o una ecografía aisladas no siempre bastan para decidir el tratamiento: los hallazgos deben encajar con la exploración, el mecanismo de la lesión y las exigencias del deporte.

Tipos

Tipos principales de lesiones
deportivas de codo

Epicondilitis o codo de tenista Tendinopatía de la cara externa

Es una tendinopatía de la cara externa del codo relacionada con la carga repetida de los músculos que estabilizan la muñeca durante el agarre. No aparece solo en tenistas: también puede afectar a jugadores de pádel, escaladores, deportistas de fuerza y personas que combinan entrenamiento con trabajos manuales. Suele tratarse sin cirugía mediante ajuste de carga y ejercicio progresivo; la recuperación puede necesitar varias semanas o meses.

Roturas del bíceps distal y del tríceps distal Chasquido, hematoma y pérdida de fuerza

La rotura del bíceps suele producirse al intentar sostener una carga que vence de forma brusca al brazo. Puede notarse un chasquido, hematoma, cambio de forma del músculo y pérdida de fuerza, sobre todo al girar la palma hacia arriba. La rotura del tríceps es menos frecuente y suele aparecer al empujar con mucha fuerza o al frenar una caída. Las roturas completas en personas con alta demanda física requieren una valoración temprana porque la indicación y la dificultad de reparación pueden cambiar con el tiempo.

Codo del lanzador y codo de las ligas menores Sobrecarga por el gesto de lanzamiento

El codo del lanzador no es una sola lesión. Las fuerzas del lanzamiento pueden sobrecargar el ligamento y los tendones de la cara interna, comprimir el cartílago en la cara externa y producir choque en la parte posterior. En deportistas jóvenes, la zona de crecimiento de la cara interna puede inflamarse o lesionarse: es el llamado codo de las ligas menores. El dolor durante el lanzamiento en un niño o adolescente no debe normalizarse ni ocultarse con medicación.

Atrapamiento del nervio cubital Hormigueo en meñique y anular

El nervio cubital pasa por la cara interna del codo. La flexión mantenida, el apoyo repetido, el lanzamiento y algunas variaciones anatómicas pueden irritarlo. El síntoma típico es el hormigueo en el meñique y la mitad del anular, a veces sin dolor de codo. Si aparece pérdida de fuerza, torpeza o disminución de masa muscular en la mano, conviene valorar el caso sin demora.

Bursitis del olécranon Bolsa de líquido sobre la punta del codo

Se presenta como una bolsa de líquido sobre la punta del codo, a menudo después de apoyos o roces repetidos. Muchas bursitis no infecciosas mejoran con protección, compresión y tiempo. Si la piel está roja, caliente, muy dolorosa, hay una herida o aparece fiebre, es necesario descartar una infección. Pinchar o infiltrar la bursa no es un gesto rutinario y debe tener una indicación concreta.

Contusiones, fracturas y luxaciones Traumatismo directo o caída sobre la mano

Un golpe directo o una caída sobre la mano pueden causar desde una contusión hasta una fractura o una luxación. La deformidad, la incapacidad para mover el codo, una inflamación rápida o una sensación persistente de inestabilidad requieren estudio. Incluso después de colocar el codo en su sitio, puede haber lesiones asociadas de ligamentos, cartílago o hueso que condicionen la recuperación.

Epitrocleitis o codo de golfista Dolor en la cara interna al agarrar o flexionar

Produce dolor en la cara interna al agarrar, flexionar la muñeca, pronar el antebrazo o soportar el peso corporal con las manos. Es frecuente en golf, escalada, gimnasia y ejercicios de tracción. Puede parecerse a una lesión del ligamento medial o del nervio cubital, por lo que la exploración es importante antes de iniciar un tratamiento específico.

Esguinces, lesiones ligamentarias e inestabilidad Caídas, luxaciones y sobrecarga del ligamento medial

Una caída, una luxación o una torsión pueden dañar los ligamentos. En lanzadores, el ligamento medial también puede deteriorarse de forma progresiva por las fuerzas repetidas del gesto. Los esguinces leves suelen responder a protección y rehabilitación; las roturas que dejan el codo inestable pueden necesitar una reparación o reconstrucción para recuperar seguridad y rendimiento.

Osteocondritis disecante y cuerpos libres Lesión del cartílago y del hueso subcondral

La osteocondritis disecante afecta al cartílago y al hueso que hay debajo, generalmente en la cara externa del codo de deportistas jóvenes que lanzan, hacen gimnasia o soportan impactos repetidos. Puede provocar dolor, inflamación, pérdida de extensión, chasquidos o bloqueos. Las lesiones estables pueden tratarse reduciendo la carga y controlando su evolución; si el fragmento es inestable o existen cuerpos libres, puede ser necesario un tratamiento quirúrgico.

Tríceps en resorte o snapping triceps Chasquido palpable en la cara interna

Produce un chasquido palpable o audible en la cara interna al flexionar y extender el codo, especialmente durante flexiones, fondos o ejercicios de tríceps. Puede desplazarse una parte del tríceps y, en ocasiones, también el nervio cubital. Como las pruebas estáticas pueden ser normales, observar el movimiento que desencadena el chasquido resulta especialmente útil.

Síndrome compartimental crónico de esfuerzo del antebrazo Tensión y pérdida de fuerza durante el ejercicio

Es poco frecuente. Durante el ejercicio aparece dolor creciente, tensión, pérdida de fuerza o sensación de que el antebrazo se endurece; los síntomas suelen ceder al parar. Se ha descrito especialmente en motociclismo, escalada y deportes con agarre mantenido. El diagnóstico exige reproducir el cuadro y descartar otras causas; en casos limitantes que no responden a las medidas conservadoras puede considerarse una liberación quirúrgica.

Artrosis por sobrecarga deportiva Osteofitos, rigidez y pérdida de movilidad

Años de carga elevada o impactos repetidos pueden favorecer osteofitos, inflamación y pérdida progresiva de movilidad, especialmente en deportes de fuerza, contacto, lanzamiento o apoyo sobre las manos. El objetivo no es tratar una radiografía, sino valorar cuánto dolor, rigidez o bloqueo produce y qué necesita el deportista para su actividad.
Lesiones deportivas de codo

¿Quién puede sufrir una lesión deportiva de codo?

Puede afectar tanto a deportistas aficionados como de competición, especialmente en actividades que implican lanzamientos, agarres intensos, impactos, caídas o movimientos repetitivos del brazo.

La edad también influye

Niños y adolescentes

El codo todavía está creciendo y algunas lesiones pueden afectar a las zonas de crecimiento.

Adultos jóvenes

Son más frecuentes las lesiones por sobrecarga, la inestabilidad y las roturas agudas.

Mediana edad

Aumentan las tendinopatías y las roturas sobre tendones previamente degenerados.
Síntomas

Síntomas de una lesión deportiva de codo y dónde duele

La localización y el momento en que aparece el síntoma orientan, aunque no confirman por sí solos el diagnóstico:

Zona

Síntomas | Significado

Zona

Cara externa del codo

Síntomas | Significado

Dolor al agarrar, golpear de revés, levantar una botella o extender la muñeca; puede relacionarse con epicondilitis o con lesiones articulares laterales.

Zona

Cara interna del codo

Síntomas | Significado

Dolor al lanzar, trepar, hacer tracciones o flexionar la muñeca; puede proceder del tendón flexor, del ligamento medial o del nervio cubital.

Zona

Parte anterior

Síntomas | Significado

Dolor, hematoma o pérdida de fuerza para doblar el codo o girar la palma hacia arriba; obliga a descartar una lesión del bíceps distal.

Zona

Punta o parte posterior

Síntomas | Significado

Inflamación al apoyarse, dolor al empujar o pérdida de fuerza para extender; puede corresponder a bursitis, sobrecarga posterior o lesión del tríceps.

Zona

Mano y dedos

Síntomas | Significado

Hormigueo en meñique y anular, calambres o pérdida de destreza pueden indicar afectación del nervio cubital.

Zona

Síntomas mecánicos

Síntomas | Significado

Chasquidos, bloqueos, sensación de que el codo falla o pérdida progresiva de movilidad pueden sugerir inestabilidad, cuerpos libres o lesión del cartílago.

Causas

Causas de las lesiones deportivas de codo


  • Traumatismos directos, caídas y torsiones.

  • Un esfuerzo máximo o una contracción brusca al levantar, empujar o frenar una carga.

  • Microtraumatismos repetidos por exceso de volumen, intensidad o frecuencia de entrenamiento.

  • Técnica ineficiente, material inadecuado o un cambio reciente de raqueta, pala, agarre o rutina.

  • Recuperación insuficiente entre sesiones, vuelta demasiado rápida tras una pausa o entrenamiento con fatiga.

  • Compresión mantenida del codo o del nervio, y variaciones anatómicas que favorecen chasquidos o atrapamientos.
Riesgo

Principales factores
de riesgo


  • Aumentar bruscamente la carga, la velocidad, el número de lanzamientos o el peso utilizado.

  • Especialización deportiva precoz y entrenamiento durante todo el año sin descansos suficientes, especialmente en jóvenes lanzadores.

  • Déficits de movilidad, fuerza o coordinación en hombro, tronco, cadera y piernas que obligan al codo a absorber más carga.

  • Antecedentes de lesión, síntomas persistentes o una rehabilitación incompleta.

  • Tendón previamente degenerado, edad, determinadas enfermedades y uso de corticoides o esteroides anabolizantes en algunas roturas tendinosas.

  • Apoyo repetido sobre la punta del codo, flexión prolongada o gran desarrollo muscular alrededor del nervio cubital.
Autoevaluación

¿Cómo saber si tengo una lesión deportiva de codo?

No todas las molestias después de entrenar significan una lesión importante. Conviene observar si el dolor aparece siempre con el mismo gesto, si obliga a modificar la técnica, si reduce la fuerza o la precisión, si hay inflamación o si reaparece cada vez que se recupera la carga.

Señales de alarma

Solicite una valoración temprana si hay deformidad, pérdida brusca de fuerza, incapacidad para mover el codo, bloqueo, inestabilidad, hematoma tras un chasquido, hormigueo persistente, debilidad de la mano, una mano fría o pálida, o inflamación roja y caliente acompañada de fiebre.

Diagnóstico

¿Cómo se diagnostica una lesión deportiva de codo?

El diagnóstico comienza escuchando cómo se produjo el problema, qué gesto lo reproduce, cómo ha cambiado el rendimiento y qué tratamientos se han probado. La exploración compara movilidad, fuerza, estabilidad, sensibilidad y puntos de dolor; a veces es necesario reproducir de forma controlada el movimiento deportivo.

Pruebas que pueden ser necesarias

Radiografías

Ecografía

Resonancia magnética

TAC

Electromiografía y estudios de conducción

Pruebas de esfuerzo específicas

La prueba adecuada depende de la pregunta clínica. Pedir muchas pruebas no sustituye a una buena exploración, y encontrar una alteración en una imagen no significa automáticamente que sea la causa del dolor o que deba operarse.

Tratamiento de las lesiones deportivas de codo

El tratamiento se decide según la estructura lesionada, la gravedad, el tiempo de evolución, la estabilidad del codo, los tratamientos previos y la demanda real del deportista. El objetivo es recuperar función y confianza con el menor tratamiento necesario, sin utilizar la cirugía como destino inevitable.

Tratamiento conservador

Tratamiento sin cirugía

El tratamiento se adapta a la lesión, al deporte y a la evolución del paciente. El objetivo es aliviar los síntomas y recuperar progresivamente la movilidad, la fuerza y la función del codo.

Reposo relativo

Retirar temporalmente el gesto que provoca dolor, sin inmovilizar ni perder forma física de manera innecesaria.

Protección temporal

Utilizar ortesis, coderas o vendajes en casos seleccionados, sin sustituir la recuperación activa.

Adaptación de la carga

Ajustar el volumen, la intensidad, la frecuencia, el agarre, el material y la técnica deportiva.

Seguimiento

Comprobar la evolución del dolor, la fuerza y la función, y modificar el plan cuando sea necesario.

Fisioterapia

Recuperar la movilidad, la fuerza y la tolerancia del tendón, ligamento o músculo.

Opciones complementarias

Medicación

Los analgésicos o antiinflamatorios pueden utilizarse durante periodos cortos cuando estén indicados. Alivian los síntomas, pero no sustituyen la recuperación del tejido ni deben utilizarse para entrenar ocultando el dolor.

Infiltraciones y terapias guiadas

Pueden aportar alivio o información diagnóstica en casos seleccionados. Su indicación depende de la lesión y, cuando procede, pueden realizarse con guía ecográfica.

Una infiltración no sustituye a corregir el factor que originó el problema.

Más información sobre corticoides y terapias biológicas

En las tendinopatías, los corticoides pueden aliviar a corto plazo, pero no siempre mejoran la evolución y su uso repetido puede ser perjudicial. La evidencia sobre el plasma rico en plaquetas y otras terapias biológicas es variable, por lo que no deben presentarse como una garantía de regeneración.

Cirugía

Cirugía de las lesiones deportivas de codo

La cirugía puede ser necesaria para estabilizar una fractura o un ligamento, reparar un tendón, liberar un nervio, tratar una lesión inestable del cartílago, retirar cuerpos libres o resolver un bloqueo mecánico. Según el problema, puede utilizarse una técnica abierta, artroscópica o una combinación de ambas.

Elegir una técnica antes de comprender el diagnóstico suele ser un error. La intervención debe responder a un objetivo funcional concreto y acompañarse de un plan de rehabilitación adaptado al deporte.

¿Cuándo hay que operar?

La cirugía se valora, entre otras situaciones, cuando existe:

  • Fractura desplazada, luxación inestable o lesión traumática que no puede mantenerse correctamente alineada.

  • Rotura completa de un tendón con pérdida funcional relevante en una persona activa.

  • Inestabilidad ligamentaria que impide lanzar, apoyar o competir pese a una rehabilitación bien dirigida.

  • Fragmento osteocondral inestable, cuerpo libre, bloqueo o lesión del cartílago con indicación quirúrgica.

  • Compresión nerviosa con debilidad progresiva o síntomas persistentes que no responden al tratamiento conservador.

  • Dolor o limitación prolongados por una lesión bien identificada después de haber agotado opciones razonables sin cirugía.

La decisión no depende solo de la imagen. También importan el deporte, el nivel de competición, la temporada, el brazo dominante, el riesgo de empeorar, el tiempo de baja aceptable y las expectativas realistas de recuperación.

Pronóstico

Evolución y pronóstico

La mayoría de las lesiones por sobrecarga y de los esguinces leves mejoran sin cirugía cuando se corrige la causa y la carga progresa de forma adecuada. Las lesiones tendinosas crónicas pueden fluctuar durante meses. Las roturas, la inestabilidad, las lesiones del cartílago y los problemas nerviosos tienen un pronóstico más dependiente del diagnóstico precoz, la gravedad y el tratamiento elegido.

En casos antiguos, previamente operados o con artrosis, el objetivo puede ser mejorar de forma significativa el dolor y la función sin prometer un codo completamente normal. Explicar estos límites antes de decidir ayuda a evitar expectativas irreales.

Recuperación

Recuperación y vuelta a la actividad deportiva

El tiempo de baja no depende solo del nombre de la lesión. También cambia con su gravedad, el tratamiento, el deporte, el nivel de exigencia y la respuesta individual. A veces es posible mantener entrenamiento cardiovascular o trabajar otras zonas mientras se protege el codo; estar en recuperación no siempre significa estar completamente parado.

Los plazos siguientes son orientativos. No sustituyen una valoración ni una autorización individual para competir. La vuelta debe apoyarse en criterios funcionales, no únicamente en una fecha del calendario.

Plazos estimados de recuperación

Tipo de problema

Orientación general sobre la vuelta

Tipo de problema

Contusión o esguince leve

Orientación general sobre la vuelta

Puede permitir una vuelta en días o pocas semanas si desaparecen dolor, inflamación e inestabilidad.

Tipo de problema

Tendinopatía

Orientación general sobre la vuelta

Suele requerir carga progresiva durante varias semanas o meses; el entrenamiento puede adaptarse durante el proceso.

Tipo de problema

Problema nervioso, chasquido o síndrome compartimental

Orientación general sobre la vuelta

El plazo es variable y depende de la causa, la fuerza y la necesidad o no de cirugía.

Tipo de problema

Lesión de crecimiento u osteocondral

Orientación general sobre la vuelta

A menudo exige meses de protección del gesto de lanzamiento o impacto y control por imagen antes del retorno.

Tipo de problema

Reparación del bíceps distal

Orientación general sobre la vuelta

Las revisiones sitúan la vuelta media al deporte alrededor de los seis meses, con variación según actividad y evolución.

Tipo de problema

Reconstrucción del ligamento medial en lanzadores

Orientación general sobre la vuelta

La vuelta a competición suele plantearse alrededor del año y exige completar un programa progresivo de lanzamiento.

Tipo de problema

Fractura, luxación o cirugía compleja

Orientación general sobre la vuelta

Habitualmente requiere meses; el plazo depende de la consolidación, estabilidad, movilidad, fuerza y deporte.

Antes de volver, conviene comprobar


  • Dolor ausente o controlado durante el gesto y en las 24 horas posteriores.

  • Movilidad suficiente para el deporte, sin inflamación reactiva.

  • Fuerza, resistencia y control próximos a los necesarios para competir.

  • Tolerancia a una progresión de carga específica —saques, lanzamientos, agarres, apoyos o levantamientos—.

  • Confianza para ejecutar el gesto sin compensaciones ni miedo.

  • Autorización del equipo médico cuando la lesión o la cirugía lo requieran.

Antes de volver, conviene comprobar


  • Volver demasiado pronto puede reactivar los síntomas, favorecer una nueva rotura o consolidar compensaciones.

  • Retrasar en exceso el movimiento también puede contribuir a rigidez y pérdida de fuerza.

  • Según la lesión, pueden persistir dolor, inestabilidad, pérdida de movilidad, hormigueo, debilidad, bloqueos o dificultad para recuperar el nivel previo.

  • Tras una cirugía existen además riesgos como infección, rigidez, lesión nerviosa, falta de consolidación, nueva rotura o necesidad de otra intervención; su probabilidad depende del procedimiento y del caso.
* Los plazos son orientativos y deben ser validados individualmente por su equipo médico.

Consejos para mejorar la calidad de vida durante la recuperación


  • Mantenga la actividad física que sea segura para no perder condición general ni bienestar.

  • Evite comprobar cada día el codo con el gesto máximo que lo irrita; utilice una progresión planificada.

  • Anote qué cargas tolera y cómo responde el codo ese día y al siguiente.

  • Adapte temporalmente trabajo, sueño, conducción, teclado o apoyos si reproducen los síntomas.

  • Coordine médico, fisioterapeuta, entrenador y preparador físico para que todos trabajen con el mismo objetivo y los mismos límites.

¿Se pueden prevenir las lesiones deportivas de codo?

No todas pueden prevenirse, especialmente las caídas o algunas variaciones anatómicas, pero sí puede reducirse el riesgo de muchas lesiones por sobrecarga:


  • Aumentar volumen e intensidad de forma gradual y respetar descanso y recuperación.

  • No entrenar ni lanzar con dolor creciente o fatiga que altera la técnica.

  • Trabajar movilidad y fuerza de mano, antebrazo, codo y hombro, además de tronco y piernas.

  • Revisar la técnica y el material, especialmente después de cambiar raqueta, pala, empuñadura o rutina.

  • En deportistas jóvenes, respetar límites de carga, evitar competir en varios equipos sin coordinación y reservar periodos del año sin lanzamiento repetido.

  • Proteger la punta del codo en deportes con apoyos o caídas y evitar el uso no médico de esteroides anabolizantes.

¿Cuándo consultar a un especialista en codo?

Es recomendable solicitar una valoración cuando el dolor no mejora al adaptar la actividad, reaparece al aumentar la carga, afecta al rendimiento o impide volver al nivel previo. También cuando existen diagnósticos diferentes, una prueba no explica los síntomas, se ha propuesto una cirugía o la recuperación no avanza como se esperaba.

Después de una lesión aguda, la consulta debe adelantarse si hay deformidad, hematoma importante, pérdida de fuerza, bloqueo, inestabilidad, síntomas nerviosos o sospecha de fractura, luxación o rotura tendinosa.

Autoridad médica

¿Por qué una valoración especializada en deportistas?

Un deportista no solo necesita realizar las actividades cotidianas sin dolor. Debe recuperar un gesto repetido, rápido y exigente, y hacerlo con seguridad.

El Dr. Antonio M. Foruria dedica su actividad clínica, docente e investigadora al codo desde 2008. Atiende lesiones frecuentes, casos complejos, deportistas con alta demanda y pacientes que buscan una segunda opinión. Su enfoque consiste en comprender qué limita al paciente, explicar las alternativas y elegir un tratamiento proporcionado a sus objetivos.

Una valoración especializada ayuda a:


  • Distinguir entre lesiones de tendón, ligamento, cartílago, hueso y nervio.

  • Evitar una cirugía innecesaria o un tratamiento conservador que no puede resolver el problema.

  • Ajustar los plazos sin mantener al deportista parado más tiempo del necesario.

  • Coordinar la rehabilitación y la progresión de carga.

  • Planificar el retorno desde la recuperación de movilidad y fuerza hasta la competición.

  • Revisar casos complejos, tratamientos previos o evoluciones que no coinciden con lo esperado.

FAQ

Preguntas frecuentes sobre lesiones deportivas de codo

¿Debo dejar por completo el deporte si me duele el codo?

No siempre. Muchas lesiones permiten mantener ejercicio que no reproduzca los síntomas mientras se reduce o modifica el gesto responsable. Si hay sospecha de fractura, luxación, rotura, inestabilidad o afectación nerviosa, la protección debe ser mayor hasta conocer el diagnóstico.

¿Cuánto tiempo estaré sin competir?

Puede variar desde días en una contusión leve hasta varios meses en una lesión tendinosa, ligamentaria, osteocondral o tras una cirugía. Las revisiones sitúan la vuelta media tras reparar un bíceps distal alrededor de seis meses y tras reconstruir el ligamento medial de un lanzador alrededor de un año, pero cada caso debe cumplir criterios funcionales.

¿Una resonancia normal descarta una lesión?

No necesariamente. Algunos problemas son dinámicos, incipientes o dependen del gesto. La resonancia debe interpretarse junto con la exploración; a veces una ecografía en movimiento, radiografías específicas u otras pruebas aportan más información.

¿Todas las lesiones deportivas de codo necesitan cirugía?

No. La mayoría de las sobrecargas, tendinopatías y esguinces leves se tratan sin cirugía. Se opera cuando existe una lesión estructural que lo justifica o cuando un tratamiento conservador adecuado no permite recuperar una función razonable.

¿Qué es el codo del lanzador?

Es un conjunto de lesiones producidas por las fuerzas repetidas del lanzamiento. Puede afectar al ligamento y los tendones de la cara interna, al cartílago de la parte externa y a la zona posterior del codo.

¿Qué es el síndrome del motociclista o codo del escalador?

Suele referirse al síndrome compartimental crónico de esfuerzo del antebrazo. Durante el ejercicio aparecen tensión, dolor y pérdida de fuerza que mejoran al parar. Es infrecuente y requiere descartar otras causas.

¿La osteocondritis disecante tiene tratamiento?

Sí. El tratamiento depende de la edad, la estabilidad y el tamaño de la lesión, los síntomas y la presencia de cuerpos libres. Algunas lesiones estables mejoran con descarga y seguimiento; otras necesitan cirugía.

¿Cuándo está indicada una segunda opinión?

Cuando el diagnóstico no está claro, se ha propuesto una cirugía, las pruebas y los síntomas no encajan, ya se han realizado tratamientos sin resultado o la recuperación no avanza como se esperaba.

Solicita una valoración con el Dr. Foruria

Si has sufrido una lesión de codo, el dolor reaparece con el deporte o no consigues recuperar tu nivel anterior, puedes solicitar una valoración. Revisaremos cómo se produjo, la exploración, las pruebas y los tratamientos realizados para definir un plan proporcionado a tu lesión y a tus objetivos deportivos.

También puedes pedir una segunda opinión si existen dudas sobre el diagnóstico, la necesidad de cirugía o los tiempos de recuperación. El objetivo es que entiendas qué ocurre, qué alternativas tienes y qué debe cumplir tu codo antes de volver con seguridad.